martes, 17 de marzo de 2015

Y AHORA ¿QUÉ?

Bueno, antes de nada quiero presentarme, me llamo… 
en realidad, ¿eso importa?, hace tiempo que dejé de tener nombre para convertirme en la mamá de alguien. Pero la verdad nunca me ha importado. Disfruto siendo mamá. Aunque las cosas se complican a veces.



Y os preguntaréis, ¿Por qué conduciendo un Ferrari?, pues por el simple hecho de que acabo de descubrir que tengo uno en casa. Sorprendente ¿no?. Sí, me quedé a cuadros. Un precioso Ferrari en mi garaje, engrasado, con el depósito lleno y  listo para correr por el mundo entero.

¿Mola no?, ¿a quién no le molaría?, sí, mola mucho pero a la vez asusta. Y os diré por qué. Asusta porque ese precioso Ferrari, está construido y diseñado para correr en  las más exigentes carreras. Y hoy por hoy, solo podemos ofrecerle una precaria carretera secundaria de doble sentido y con miles de baches y controles de velocidad. 

Mi hijo de 7 años es un Ferrari. Es mi precioso Ferrari. Acaba de ser diagnosticado con Altas Capacidades Intelectuales, pero tiene que conformarse con una carretera secundaria.


Siempre he sabido que mi hijo era muy inteligente. Sus ojos desprenden esa curiosidad incesante, esas ganas de aprender. Su extremada sensibilidad a veces nos desquiciaba, y su perseverancia cuando algo le llama la atención nos hacía sospechar que era distinto.

Cuando un niño de 7 años empieza a decirte que se aburre en el colegio, cuando sus notas son excelentes. Debes ponerte en alerta. Algo está pasando. Se inventa dolores de tripa para no ir a la escuela, es porque algo está pasando. No lo dejes pasar. Ese niño/a está pidiendo ayuda.

Cuando un niño de 7 años te pregunta porqué tiene que haber gente muriendo de évola en Africa, o porqué el gobierno no hace nada para evitar que haya gente durmiendo en la calle, es que ese niño/a tiene una sensibilidad tremenda, típica de las altas capacidades. 
Si te pregunta quien fue el primer científico del mundo, o quien inventó la luz. Si cuestiona la religión y piensa que la teoria de la evolución es mas creible. Si tiene un miedo tremendo a ser menospreciado, a sentirse diferente, a que la gente deje de quererle... Ese niño, no solo está sufriendo, si no que es muy problable que necesite ayuda, porque lo mas problable es que tenga Altas Capacidades. 

Mi hijo lleva sufriendo desde los 4 años. Ya empezaron a llamarnos la atención las profesoras, que no atendía, que no se concentraba, que molestaba a los compañeros, que desafiaba a los adultos. Pero sus notas seguían siendo de excelentes. Entonces, ¿qué está pasando?



Con 5 años seguía igual, los compañeros le hacían trastadas, le insultaban y no querían jugar con él. Se quedaba solo en el patio. ¿Y qué haces tú solito en el patio, cariño? Pues me siento en un rincón y pienso en las cosas que he aprendido. ¿Va en serio?.... ¿En qué sociedad vivimos? Sabemos que lo diferente NO GUSTA. Lo que no somos capaces de entender NO GUSTA.

Mi hijo sufre. Tiene 7 años y su profesora se jacta de él porque dice que ahora que las cosas se complican, va a empezar a sufrir. Que mi hijo es un niño que no atiende y que resuelve los ejercicios en los últimos minutos de clase. Que no se esfuerza y que molesta a los compañeros. Que incluso ha llegado a preguntar por los acentos! Oh! Dios!!! ¿Cómo se le ocurre a un niño de segundo, preguntar por algo que se aprende en tercero?!!! A la hoguera con él!
¿Su profesora tiene miedo? Igual es eso. Si realmente éste niño tiene Altas Capacidades, ¿cómo afectará eso a mi trabajo? ¿Tendré que hacer un curso acelerado, para poder enseñarle? No gusta, no gusta, a mí que no me compliquen la vida!
Señora, es usted una madre sobreprotectora. Deje que su hijo se estampe, que ¡así aprenderá! Además, ¿qué es eso de que se aburre en mis clases? Sólo los tontos se aburren!
¿Mi cara? Un poema.



Ahora me toca el momentazo de presentarme en su despacho, con el informe de la psicóloga especializada en Altas Capacidades que ha diagnosticado a mi hijo. Donde pone que mi hijo tiene un cociente intelectual muy superior a la media. Donde pone que mi hijo no sólo no es tonto, si no que posiblemente sea más inteligente que ella, que siendo docente durante más de 30 años, no sabe distinguir a un niño con Altas Capacidades. ¿Cuántos genios se le habrán escapados de las manos?! Y ¿Cuántos pobres críos habrán acabado en fracaso escolar por ser unos incomprendidos?


Tengo miedo a la reacción del colegio. Tengo pánico de que no hagan nada por ayudar a mi hijo. El necesita una educación especial. Está cansado de hacer sumas de caramelos y restas de flores. Quiere avanzar por esa autopista sin baches y le frenan. Están frenando a un Ferrari con ganas de correr!


Espero poder compartir con vosotros ésta nueva experiencia, éste viaje que empieza ahora para nosotros. Y ayudarnos en las areas de descanso de la carretera.
Feliz viaje!


2 comentarios:

  1. Holita!!!
    Hace casi ya un año desde esta tu primera entrada, seguro que las cosas han cambiado mucho desde entonces, tenia buena pinta el blog, ¿no te animas a seguir?
    Qué tal va el ferrari?
    Besos!!

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  2. Hola nena... La verdad es que la idea del blog siempre me llamó la atención.
    El problema siempre ha sido... El cómo enfocarlo.
    Ya ni me acordaba del Ferrari!
    Ji ji ji...

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